Si quieres que esta vez tu tratamiento sea positivo, detente a pensar antes de iniciarlo; si tu exceso de peso data de hace muchos años, no podrás deshacerte de él en poco tiempo.

Deberás asumir que tu organismo y tu mente no están preparados para cambios bruscos. Por lo tanto, admite, como primera medida, que bajar de peso sin riesgos para tu salud significa aceptar la realidad de que te va a llevar un tiempo y la posibilidad de que éste sea prolongado.

Ya conoces los peligros a los que se exponen quienes eligen tratamientos mágicos. Quita de tu mente pensamientos facilistas, que te conducen al fracaso. La magia dura poco.

Olvídate de los métodos milagrosos que no te permiten cuidar tu salud ni mantenerte en tu peso saludable. Aprende a alimentarte adecuadamente, realiza a diario una actividad física placentera. Ello te hará sentirte mejor y más alegre, porque comprobarás los cambios.

Es importante que sientas en tu interior que deseas adelgazar. Si ése es tu verdadero deseo, tendrás que esforzarte para poder cumplir con el proceso de adelgazamiento.

Recuerda: nuestro cuerpo no tiene repuestos. Ámalo, cuídalo, porque te acompañará toda tu vida.

Cambia tus pensamientos mágicos por pensamientos positivos pero realistas. Reconoce que un tratamiento adaptado a ti te llevará un tiempo. No lo olvides.