BUENA VIDA Nutrición Alimentación equilibrada

Bajar de peso, en serio

Por Alicia Crocco / Especial

Desde hoy, semanalmente se darán pautas para elegir un plan alimentario adecuado y adelgazar saludablemente. En favor de un cambio positivo y duradero para cuerpo y mente.

Comenzaremos hoy con la idea de un plan alimentario, que convendrá elegir teniendo en cuenta las pautas que iremos dando en clarin.com/buena-vida/ todas las semanas.

Para adelgazar, no es cierto que haya que cerrar la boca ni contar calorías, sino aprender a elegir alimentos que produzcan saciedad. Aquí enseñaremos a elegirlos.

No conviene elegir un plan de adelgazamiento muy exigido, que desgaste el organismo y la mente.

El descenso de peso tiene que ser equlibrado, eliminando grasa y no líquidos y electrolitos indispensables, como sodio, potasio, calcio, etc.

Profundizá en tus hábitos alimentarios y tu estilo de vida. Anotá tus respuestas al cuestionario que publicaremos en una semana para determinar qué plan te permitirá adelgazar sin sacrificios.

Pesate semanalmente, y registrá la evolución de tu peso, así como todo lo que hiciste de manera correcta. Pensá también en los errores, en lugar de decir simplemente que no bajaste.

Si descubrís un estancamiento, verificá si realizaste adecuadamente el plan alimentario. Si no fue así, continuá efectuándolo hasta que detectes el estancamiento; recién entonces deberías recurrir a planes especiales para estancamiento, que se publicarán aquí luego de haber presentado los planes propuestos.

La balanza

Pesate siempre en la misma balanza, con la misma ropa y a la misma hora, lejos de las comidas, por ejemplo, antes del desayuno, dejando pasar una hora después de despertarse.

No te inquietes si la balanza se mantiene en la misma cifra. Examiná qué circunstancias te llevaron a ese resultado. Si descubrís que realizaste los pasos necesarios, sin errores, pensá que a veces no basta sólo con la realización del plan alimentario, sino que entran en juego cuestiones como la falta de descanso nocturno, el exceso de sal, la escasa ingesta diaria de líquidos; si sos mujer, estar en el período premenstrual o menstrual, etc.

Si realizás un tratamiento con un profesional, seguramente te hará una anamnesis alimentaria, esto es, un análisis de tus hábitos alimentarios. Será el punto de partida.
Registro alimentario

Es la recolección de datos, en el momento, de todo alimento que se ingiera, con sus cantidades, por ejemplo, taza, vaso, plato, cucharita, etc.

Aquellos alimentos que no estuvieron planificados y se consideran carbograsos (empanadas, pizza, productos de copetín, galletitas, tortas, puré, etc.), habrá que registrarlos en rojo o subrayados.

Antes de comenzar con el recordatorio del 1° día, registrar arriba los alimentos no permitidos y así hacerlo el resto de la semana. Permite verificar errores y trabajar en los hábitos incorrectos.  

Adelgazar más de un kilo por semana puede traer problemas cardiovasculares. En personas que tienen que bajar poco, lo saludable sería que el descenso fuera de 400 a 500 g semanales.

No minimizar resultados. Si se baja 400 g, imaginar un pan de manteca de 400 g distribuido en nuestro cuerpo.

Si sos compulsvo y tenés que bajar sólo 5 kilos, no deberías realizar un plan alimentario exigente, sino otro más variado. El descenso será posible sin muchas exigencias.  

Valorá detenidamente todas las situaciones a las que estás sujeto y cuál sería el esfuerzo que estás dispuesto a hacer y que te ayudará a cambiar cuerpo y mente de manera favorable y duradera.

Valor Calórico Total (VCT)

Los regímenes de menos de 1.200 calorías no proveen todos los nutrientes necesarios para prevenir enfermedades. No te sometas a ellos por períodos largos. Podés adoptarlos, bajo estricto control médico y nutricional, sólo ante una obesidad severa y si se requiere de una intervención quirúrgica rápida.

Seguir regímenes de tanta restricción calórica no es provechoso, dado que para seguir perdiendo peso el organismo requerirá un aporte calórico cada vez menor y tu mente no va a tolerar el estancamiento en los períodos de meseta.

Si el Valor Calórico Total (VCT) es muy reducido, atentará contra la salud física y psíquica, y no permitirá trabajar en el cambio del comportamiento alimentario. Tampoco se podrá alcanzar un valor de saciedad que permita llevar adelante el plan nutricional sin mantener el deseo de comer otros alimentos que satisfagan más. Tantas restricciones suelen llevar a etapas de mucha compulsión.

Hay que olvidarse de contar las calorías, y aprender a distinguir los principios nutritivos y a elegir según lo que convenga para lograr la mayor saciedad y un estado de salud óptimo.

Alicia Crocco es licenciada en Nutrición. Sus últimos dos libros son Creo & Adelgazo 2° Edición y Ansiedad vs. Saciedad. Conduce el programa televisivo Alimenta tu vida, los sábados, a las 19.30 horas por Metro. ALIMENTA TU VIDA en Facebook. Facebook: Lic Alicia Crocco Nutricionista. www.alimentatuvida.com.