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La picada no se resigna, ¿o sí?

Por Lic. Alicia Crocco / Para Clarín Buena Vida

Es un emblema del encuentro entre amigos y a la mayoría le encanta, aunque para disfrutarla sin culpas conviene evaluar primero su cantidad de grasas. Algunas ideas.

11/06/13 – 16:54

Se está realizando un plan alimentario para bajar de peso y es importante verificar los resultados que  animen a continuar con el proceso de adelgazamiento.

Lo cual no quita que, de repente, haya una picada de por medio, de la que se quiere participar.

Este tipo de alternativas se pueden incluir esporádicamente, siempre y cuando se aprenda a elegir los alimentos con inteligencia, distinguiendo aquellos que son elevados en grasas, para evitarlos o consumirlos esporádicamente, como así también las bebidas no apropiadas para que su consumo sea controlado.

Todo esto ayudará a disfrutar de “la picada sin culpas” y a continuar con tu plan alimentario, que favorezca una evolución que te estimule a cuidar y controlar las ingestas y variarlas un poco para que no sea tan tedioso el camino.

Será cuestión de saber elegir qué comer y no  excederse en las cantidades de grasas.

La idea es disfrutar de la buena compañía y de una picada elegida y seleccionada, para que cuides tu organismo.
Estas son opciones para que elijas y sepas no excedente en la cantidad de grasas en la picada. El total de grasas ingeridas no tendría que superar los 10 a 15 gramos

Alimentos (en grasas)

 
Gaseosas dietéticas, libremente

Infusiones, libremente

Aguas gasidificadas (fijarse en el rótulo y elegir las libre de azúcar).

Vermouth dulce o seco,  ½ vaso. Agregar mucho soda. Dividir esa cantidad en varias tomas.

Cerveza, 1 latita(473 cc),  0 g

Aceitunas en aceite: 8 unidades, 10,7 (grasas útiles)

Aceitunas en salmuera: 10 unidades, 4 (grasas útiles)

Almendras: 14 unidades, 11 (grasas útiles)

Maní tostado sin sal: 26 unidades, 10 (grasas útiles)

Nueces: 4 unidades, 10 (grasas útiles)

Jamón cocido serrano: 2 fetas, 40 g (5,6)

Queso compacto descremado al no más del 6 % de grasas; tamaño cajita de fósforos: 3 g

Pechuga de pavo o de pollo: 100 g,  2 g de grasa

Pan integral: 2 rebanadas (grasas útiles)

Zanahoria: 100 g,  0 g.

Morrones (en lata) o asados: tamaño taza de té, 0 g

Tomates cherry: taza tipo té,  0g.

Palmitos: 3 unidades, 0 g.

Peceto: rodajas (2 unidades), 10 g.

Una picada saludable también puede incluir los “pickles”.

Preparación

Los pickles o encurtidos de verduras pueden ser de zanahoria, col, rabanito, cebolla, etc. Se cortan finitas, se colocan en un frasco de cristal con vinagre blanco que cubra la superficie de los mismos. Comprimir las verduras al máximo.

Se puede añadir alguna especia como ser pimienta, de enebro, nuez moscada, jengibre, etc.

Por encima, colocar una cucharadita pequeña de sal marina, esto hará que se selle o precinte.

Cerrar el frasco bien y colocarlo sobre un plato hondo dentro de un armario.

Dejar aproximadamente 10 días y comenzará la fermentación de las verduras. Se podrá observar el líquido cómo va saliendo del frasco.

A las 3 semanas suele haber finalizado la fermentación.

Sacar el frasco, limpiar por fuera y ya está listo.

Puede durar más de 6 meses sin abrir el frasco.

Una vez abierto, se debe llevar a la heladera y consumir antes de 2 semanas.

Opcion picada saludable, un ejemplo

1 latita de cerveza

5 aceitunas en salmuera

13 maníes

1 rebanada de pan integral sin tostar

1 feta de jamón cocido serrano

Tamaño de 1 cajita de fósforos de queso compacto magro de bajo contenido en grasas

Pickles en vinagre

Con este ejemplo, se está ingiriendo aproximadamente 13 g de grasas. Por eso, es necesario controlar siempre la constitución de los alimentos.

Y… por último, el embutido favorito de la picada nacional. Nuestro amigo el salamín.

A modo de orientación, basta saber que, por 2 fetas (40 g),  se consumen 6,5 g de grasas saturadas (las malas) y mucho sodio (sal).

Pero si se lo ingiere con control y esporádicamente, es posible darse el gusto y disfrutarlo, para luego dejarlo en el olvido.

Estos permisos con control son una demostración de que sabiendo elegir qué alimentos incluir y las formas de preparación adecuadas, hay espacio para permisos esporádicos, para que el plan alimentario se realice sin excusas, que exista variedad. Adelgazar no es contar calorías ni cerrar la boca, sino elegir con criterio y conocimiento de causa.

Alicia Crocco es licenciada en Nutrición, autora de los libros Creo & Adelgazo ( 2° edición) y Ansiedad VS. Saciedad. Editorial Kier. Sello editor Tetraedro. Conduce el programa de televisión Alimenta tu vida, los sábados, a las 19.30, en Metro. www.alimentatuvida.com.
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