Las nueces frescas aportan 582 kcal cada 100 g, mientras que las secas 689 kcal por la misma cantidad.

Toda la fruta seca en general tiene un alto contenido en fibra, una baja cantidad de ácidos grasos saturados (4-16%), una alta cantidad de ácidos grasos saludables y una concentración alta en antioxidantes (son las frutas secas con el mayor contenido en polifenoles y el proceso de tostado no cambia la concentración de los mismos).

Las nueces son el alimento más alto en ALA (ácido linoleico – ala linolénico) de todas las plantas comestibles.

Tienen además, un alto contenido en l- arginina, aminoácido precursor del óxido nítrico (NO) un vasodilatador endógeno que podría contribuir a mejorar la reactividad vascular.

Además. Proporciona de 4 a 11 g de fibra cada 100 g, proporcionando en porciones estándar el 5 – 10% del requerimiento diario.

La evidencia científica ha demostrado que su consumo regular nos protege ampliamente contra las enfermedades metabólicas y cardiovasculares, por sus efectos beneficiosos sobre el perfil lipídico (acción hipocolesteromiante y protectiva sobre la oxidación de las LDL, efectos positivos sobre el estrés oxidativo, la inflamación y la reatividad vascular así como también sobre los marcadores intermedios del riesgo cardiovascular).

En el mismo estudio de Ros. E del 2010 se encontró también una fuerte asociación entre el consumo regular de nueces y la disminución del riesgo de desarrollar hipertensión arterial, litiasis biliar, cáncer, adiposidad visceral, obesidad, síndrome metabólico e inflamación sitémica.

Evidencias del estudio PREDIMED muestran una disminución de la prevalencia del síndrome metabólico y en la adiposidad visceral después de un estudio durante 1 año en sujetos que siguieron una alimentación del tipo mediterránea con integración de 30 g de nueces al día.

En otro estudio publicado en el Journal of Nutrition en el 2009 se demostró que un consumo elevado de nueces y frutas secas disminuye significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular en mujeres con diabetes tipo 2.

Elestudio Possible benefit of nuts in type 2 diabetes evidenció que cuando las nueces se consumían junto a un carbohidrato, se reducía significativamente el índice glucémico del plato y por ende, la glucemia post prandial.

El consumo de frutas secas está asociado a bajas concentraciones de moléculas inflamatorias circulantes y a altas concentraciones plasmáticas de adiponectina (potente adipokina antiinfalmatoria).

Se pueden utilizar en ensaladas, salsas. Completando un desayuno o como colación así como parte de panes, galletitas caseras, tortas, salsas, etc.

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