La falta de una adecuada alimentación durante el embarazo acarrea a los hijos a sufrir patologías durante toda su vida. Un congreso argentino mostró que las argentinas ingieren poco hierro y adolecen de algunas vitaminas

La falta de una nutrición adecuada en el embarazo predispone al recién nacido a sufrir enfermedades crónicas durante su vida como consecuencia de la falta de hierro, zinc y vitaminas. En el simposio “Actualización sobre nutrición de la mujer, con énfasis en las intervenciones perinatales”, que se realizó en el marco del Congreso de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (SOGIBA), los especialistas alertaron respecto a que las fallas nutricionales en la embarazada repercuten en la salud del feto.

En ese sentido, señalaron que la situación nutricional de las embarazadas en Argentina indica que el sobrepeso al inicio del embarazo es un evento más frecuente que el bajo peso.

Además, acotaron que existe en ellas una prevalencia de anemia por deficiencia de hierro y un estado nutricional bajo en fosfatos, calcio y vitaminas.

La directora del Hospital Teodoro Álvarez, Diana Galimberti, señaló que “la realidad es que hay sobrepeso en las embarazadas porque comen demasiada harina e hidratos”.

“Pero muchas veces, ese sobrepeso está escondiendo un estado de desnutrición por falta de una alimentación adecuada”, destacó Galimberti.

En ese sentido, la especialista reiteró que distintos estudios médicos advierten que “en América Latina y sobre todo en Argentina hay alrededor de un 35 por ciento de embarazadas con anemia por deficiencia de hierro y micronutrientes”. Galimberti señaló que, “cuando un feto está dentro de un útero con una mala nutrición, seguramente nacerá un niño que va a ser un adulto con enfermedades crónicas como intestinales o cardíacas”. Indicó que para evitar esta situación, “hay recursos simples como suministrarle a la embarazada hierro y también continuar aportándole nutrientes durante la lactancia”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que 600 mil mujeres y más de 5000 recién nacidos mueren cada día como consecuencia de complicaciones del embarazo. Los especialistas consideran que desde el punto de vista de la alimentación, el foco de cualquier intervención nutricional debería orientarse a mejorar la calidad global de la dieta favoreciendo una relación adecuada entre ingesta de nutrientes y energía. A su vez, la condición de salud de la mujer previa al embarazo y durante este, es fundamental para el resultado final del proceso.

El crecimiento del feto está limitado por el aporte de nutrientes y oxígeno que recibe a través de su gestación.

Las madres con bajo peso al nacer, según los médicos, tienden a tener hijos con la misma condición; incluso sus nietos se pueden ver afectados por esta problemática.

La capacidad materna de nutrir a sus hijos se establece durante su propia vida fetal y por sus experiencias nutricionales en la infancia y adolescencia, que determinan su masa corporal.

Por lo tanto, tu alimentación durante el embarazo puede incidir en la salud futura de tu hijo.

 

El nutricionista debe realizar el plan alimentario adecuado a cada embarazada, teniendo en cuenta los porcentajes recomendados de los diferentes principios nutritivos, para cubrir las cantidades sugeridas de estos.