Nutrición

Las enfermedades reumáticas provocan intensos dolores en articulaciones, huesos, tendones y ligamenos. Una alimentación adecuada puede mitigar la aparición de estas patologías.

Las enfermedades reumáticas abarcan distintos procesos inflamatorios en las articulaciones, en los huesos, en los tendones y ligamentos ocasionando dolor, limitan el normal funcionamiento y, en los peores casos, hay deformación de las estructuras del músculo esquelético.

Aunque no existen evidencias científicas que demuestren que la alimentación sea el principal pilar para tratar estas enfermedades, hay ciertos alimentos que pueden favorecer y otros, por el contrario, que pueden mitigar la aparición de estas patologías. No obstante, también intervienen componentes ambientales, y será necesario considerar los factores propios del individuo para ser evaluados, que ayudarán a mitigar los síntomas propios de estas enfermedades tan dolorosas.

De ahí la importancia de la correcta selección de alimentos. De saber elegir las grasas que no agravan la sintomatología, y de proporcionar un conjunto de nutrientes necesarios para evitar los síntomas de estas enfermedades tan dolorosas.

La elección de alimentos naturales ayudará a estabilizar el sistema inmunitario y evitar el mal funcionamiento orgánico.

Factores que producen la aparición de síntomas dolorosos:

– El exceso de peso o la obesidad
– Elevada densidad energética
– El abuso de alimentos industrializados (ricos en grasas y azúcares)

El exceso de peso, ayuda a la aparición de la artrosis de rodilla, tobillos, columna, y de cadera.

La única enfermedad reumática que se ocasiona por el exceso de ciertos alimentos es la gota. Enfermedad dolorosa, metabólica, es una forma de artritis, que se produce por el exceso de ácido úrico circulante en sangre en todo el cuerpo.

El exceso de purinas, presentes en las carnes y derivados, en ciertas personas, producen cristales de ácido úrico (llamados tofos gotosos), localizadas fundamentalmente en las articulaciones del dedo gordo del pie. Además, se pueden ocasionar cálculos (piedras) debido a los cristales de ácido úrico que se depositan en los riñones.

En muchas personas, el primer ataque de gota ocurre en el dedo gordo del pie. A menudo, el ataque se manifiesta durante la noche. El dedo está muy resentido, enrojecido, tibio e hinchado.

Se puede manifestar en otras zonas del cuerpo, como en el pie, tobillos, talones, muñecas, dedos de las manos y en los codos.

Estas enfermedades se asocian a déficits de minerales como el magnesio, cobre, zinc y vitaminas como la A, E, D, B2 y los folatos. Es muy importante cubrir estos minerales y vitaminas, a través de una alimentación variada, evitando todos aquellos alimentos que pueden ocasionar la inflamación.

Es necesario, también, presentar atención a los métodos de cocción de los alimentos que deben ser rápidos, no prolongados.

¿Cuáles son los alimentos y las bebidas aliados para disminuir los dolores?

  • Aumentar la ingesta de agua. De 2 a 2,5 litros diarios.
  • Alimentos ricos en omega 3. Cuya presencia ayudan a disminuir la inflamación de las articulaciones (pescados azules: caballa, atún, sardinas, en los aceites: linaza, canola, soja, nueces y avellanas, en el germen de trigo, semillas de sésamo y de lino).
  • Las frutas, frutas secas y semillas. Estos alimentos presentan antioxidantes que neutralizan el daño que producen los radicales libres. Las frutas secas, además de antioxidantes y omega 3, presentan vitamina E, selenio y calcio.
  • Los cereales integrales. Aportan selenio, vitaminas del complejo B y fibras.
  • Verduras y frutas. Contienen betacarotenos, ácido fólico, calcio y vitamina C las de hoja verde fundamentalmente y antioxidantes. Evitar la cocción prolongada para evitar la pérdida de nutrientes.

¿Cuáles son los alimentos y bebidas que no se recomiendan?

  • Alimentos ricos en fructosa. Los presentes en los alimentos industrializados, no los que provienen de las frutas. Esta se transforma en purinas cuando se metabolizan.
  • Los alimentos ricos en grasas saturadas: aquellas presentes en las carnes grasas, embutidos, manteca, margarina, en los alimentos industrializados: pizzas, empanadas, tartas (no caseras), alimentación fast food, todo lo que se realiza con manteca o margarina.
  • Alimentos ricos en oxalatos. Presentes en las espinacas o las remolachas, acelga, cacao en polvo, impiden la absorción de minerales como el calcio y se depositan en forma de cristales dañándolas.
  • Alimentos ricos en purinas. Las purinas se encuentran en las vísceras y carnes rojas. Cuando los niveles de este sobrepasan la normalidad aumenta el riesgo de padecer gota. Hay otros alimentos que presentan purinas en menor proporción: el coliflor, los espárragos, las legumbres, la espinaca, la harina de avena.
  • La sal y los azúcares simples.
  • Las bebidas alcohólicas. Puede afectar la eficacia de la medicación y producir el debilitamiento de los huesos.
  • Vegetales ricos en solanina. Tomates, batatas, ají morrón, berenjenas. Esta toxina (solanina), actúa sobre las enzimas formadoras de los músculos ocasionando inflamación y dolor.
  • Descanso nocturno apropiado. En todos los casos, se recomienda dormir entre 7 y 8 horas a la noche para tener un nivel energético optimo y estar de buen humor. Contribuye a mejorar las articulaciones.

La correcta alimentación, la incorporación de actividad física en tu día y el descanso nocturno, harán que los síntomas disminuyan, y así poder disfrutar de tu vida.

Consultá al médico y a un nutricionista. Recordá que sos único e irrepetible.

Alicia Crocco es Licenciada en Nutrición, autora de Nutrir mi Embarazo, Ansiedad Vs. Saciedad, Creo & Adelgazo, entre otros, y de los libros digitales Como Bien Adelgazo Mejor. Planes A, B, C y D. Conduce y participa activamente en su programa Alimenta Tu Vida, los jueves a las 18:00 horas. Repeticiones: martes a las 15:00 horas y jueves: 13:00 horas, por Metro, Canal 3 de Cablevisión; www.alimentatuvida.com