El plato del buen comer en niños

La alimentación es la base fundamental en todas las etapas de la vida y fundamentalmente en niños: etapa la cual se irán fomentando los hábitos alimentarios y se podrá evitar enfermedades.

¿Qué se puede hacer para que los chicos crezcan sanos y fuertes? ¿Cómo inculcarles los buenos hábitos?

  • Evitar la compra de alimentos industrializados: Las letras tan pequeñas ubicadas en los ingredientes de los envases que presentan azúcar y las diferentes denominaciones, como glucosa, maltosa, sacarosa, xirope de maíz, miel, melaza, etc, grasas de mala calidad como el aceite de palma. Estos alimentos se suelen consumir a diario: amasados de pastelería, panes, galletitas, picadas como papas fritas, chizitos, etc., embutidos, cremas chocolatadas, cereales azucarados, etc.

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  • Comer delante de ellos: Ellos copian conductas de sus progenitores y de quienes están al cuidado de ellos.

 

  • Impulsarlos a que coman más verduras y frutas. Los jugos no sustituyen las frutas y mucho menos los industrializados que, dicen ser saludables y no lo son por el agregado de azúcares ocultos que desconoces. Variar los platos de comidas sugiriendo diferentes preparaciones de colores y formas para atraer la atención de los niños.  

 

 

  • Incluir en todas las comidas frutas sobre todo las estacionales y con cáscara bien lavada aquellas que puedan ser consumidas.

 

  • Los granos completos: Cereales integrales, de trigo integral, cebada, granos de trigo, quínoa y otros alimentos elaborados a partir de ellos, como puede ser la pasta o el pan integral. Cuidar y vigilar cuando se compran alimentos industrializados que en sus ingredientes tengan azúcares ocultos.

Como reemplazo de este grupo de alimentos: papa, batata, choclo. Mejor hervidos mezclados con verduras sobre todo crudas o en preparaciones sin utilizar como método de cocción el aceite: tortillas, por ejemplo.

  • Alimentos fuente de proteínas: leguminosas, frutos secos oleaginosos, semillas así como en el pescado, los huevos y el pollo. Conviene limitar la carne roja y evitar las carnes procesadas (por ejemplo las salchichas).

 

  • La grasa: Es importante en la alimentación, pero la que proviene de las grasas insaturadas saludables (como la del pescado, frutas secas -después del año y medio del niño-, semillas y aceites de primera presión en frío).Es preferible limitar el consumo de grasas saturadas y “trans” (de aceites parcialmente hidrogenados).

 

  • Aceites en el plato saludable con moderación: de oliva, canola, maíz, girasol. Evitar los aceites parcialmente hidrogenados que contienen grasas trans. Bajo en grasa no significa saludable.

 

  • Los productos lácteos: Son necesarios, pero en cantidades mucho más pequeñas que la de los otros alimentos.La elección se debe centrar en los productos lácteos naturales y sin azúcar añadido (leches y yogures naturales sin sabores ni azúcares). Verificar siempre las etiquetas de los alimentos y verificar la ausencia de azúcares ocultos.

 

 

  • La bebida más recomendable en cada comida y “aperitivo” es el agua.

 

  • Café o té: Fíjate en los rótulos ya que muchos contienen azúcares.

 

  • Dormir bien: Estudios han demostrado que existe una relación entre el exceso de peso infantil con el menor tiempo de horas de sueño. También se ha relacionado con la resistencia a la insulina (hormona que regula el nivel de glucosa en sangre, entre otras complejas funciones), el sedentarismo y patrones dietéticos poco saludables que favorecen la ganancia de peso.

Los pequeños con menos horas de sueño se ha comprobado científicamente que comen mayor densidad energética, más azúcares añadidos y bebidas endulzadas con azúcar, en comparación con los que duermen lo recomendado para su edad, sin acortar la duración del sueño.

 

  • Menos pantallas: Esto evitará el sedentarismo y una mayor probabilidad de utilizar otra herramienta- la actividad física- como juego y conectarse con el mundo exterior, adquirir conocimientos, conectarse con la lectura, pintura, música y el arte para tener la mente ocupada.

 

  • Recomendar a los niños la inclusión de la actividad física diaria: Por más que tengan que estudiar, es parte de la calidad de vida. Ayudará junto con la elección correcta de alimentos a mantener el peso corporal.

 

La actividad física es imprescindible para mantenerse saludable. Los niños y adolescentes tendrían que ponerse como objetivo realizar al menos una hora de actividad física diaria. Jugar y/o practicar deportes, sin competir al menos hasta los 12 años. Hasta los 8 años estimular a los niños a juegos al aire libre, sin normas rígidas. No recomendar deportes individuales. Estimularlos a practicar deportes de equipo para lograr sociabilizarlos y reconozcan el valor del trabajo en grupo y la colaboración entre iguales.

Trabajando con tus hijos en esta tarea de enseñarles a elegir los alimentos y las preparaciones adecuadas para su edad, podrás estar seguro que vas por el buen camino y tus hijos crecerán dentro de los parámetros saludables y evitarán enfermedades futuras.