glutamato monosódico: veneno para todos

El glutamato monosódico es un componente venenoso que muchas personas consumen sin saber el efecto. ¿Dónde lo podrás encontrar? Fundamentalmente lo podrás encontrar como uno de los ingredientes en las etiquetas de algún alimento procesado, cuando dice E621 glucomato de sodio o monosódico, en las latas, papas fritas, pizzas, cubitos de caldos, sopas de sobre, salchichas, salsas, croquetas.

Se asemeja al azúcar y la  sal, es un polvo cristalino blanco, debido a su forma cristalina.

De la misma manera le quita el sabor metálico a los alimentos enlatados.

Lo utilizan la industria alimentaria y muchos restaurantes para resaltar el sabor de alimentos envasados o preparados, mejorar el aroma de la comida rápida, productos congelados y conservas y acortar el tiempo de las preparaciones culinarias.

Hace muchos años es utilizado en la cocina china y entre nosotros hace muchos años.

Es utilizado para estimular el cerebro. Tiene un efecto similar a lo que produce un medicamento. Cambia fácilmente los genes que son responsables de la sensación de sabor y pueden penetrar a la sangre en poco tiempo.

Investigaciones de los últimos tiempos indican que el glutamato monosódico estimula receptores de la lengua produciendo el quinto sabor llamado umami, que es un término japonés que significa gusto sabroso. Tenemos 4 gustos ácido, amargo, dulce y salado.

El glutamato monosódico es la sal sódica del aminoácido no esencial acido glutámico, está presente de forma natural y en pequeñísimas cantidades en los tomates, champiñones, carnes, pescados, verduras o también en la leche materna, y se produce  de forma industrial a partir de salsa de soja, melazas de caña de azúcar, yogur y determinadas bacterias hasta lograr el producto refinado. El glutamato se puso de moda hace unos años porque se le atribuyó ser causante del “síndrome del restaurante chino”, ya que el primer caso se produjo después de consumir comida china y es un producto de uso generalizado en la comida asiática, aunque luego pruebas específicas no confirmaron que ésta sustancia fuera la causante y sí lo atribuyeron a reacciones alérgicas causadas por las gambas, los maníes o las sustancias aromáticas. Su incorporación a los alimentos como potenciador del sabor está permitido por la FDA norteamericana y la U.E. estableció normas de uso para la industria y los restaurantes.

Sin embargo, esta sustancia consumida en los alimentos industrializados, tiene la fama de ser un aditivo polémico ya que hay estudios le atribuyen una posible pérdida de visión, un mayor consumo de alimentos que llevan a la obesidad y que despiertan hambre ansiedad y lo relacionan con la “epidemia de obesidad” de los países occidentales.  

Hoy en día, se utiliza más de 200 mil toneladas de este suplemento en todo el mundo. Los síntomas de una sobredosis con E621 se llaman síndrome del restaurante chino y se relaciona con nauseas, dolor de pecho, mareos, espasmos musculares, ataques epilépticos, depresión, problemas cardíacos, debilidad, trastornos visuales, dolor de cabeza, desequilibrio hormonal, etc.

Consecuencias que este suplemento puede causar:

  • Receptores en la lengua hacen que transcurrido el tiempo no se sienta el sabor de la comida.
  • Producen adicción.
  • Por eso: lee las etiquetas nutricionales. Fíjate en los ingredientes.
  • Elige alimentos naturales, que estés seguro que comes nutrientes y no venenos que traerán problemas para tu salud.
  • Utiliza especias.

Fuente:  healthyfoodandhomeremedies