Alimentos procesados

Aditivos alimentarios

Aditivos en los alimentos

Los aditivos alimentarios no son saludables. Los alimentos ultraprocesados, por naturaleza, no son “alimentos modificados” ni otras versiones de los alimentos, sino que sus fórmulas están orientadas a imitar la apariencia, forma y cualidades sensoriales de los alimentos.  Pueden   contener aditivos cosméticos y de otro tipo.

Las empresas nos engañan con la publicidad de los alimentos ultraprocesados, incorporando imágenes falsas de alimentos naturales en las etiquetas nutricionales, en sus promociones resaltando la adición de vitaminas sintéticas, minerales y otros principios nutritivos que se encuentran de manera insignificativa.

Publicitan snacks, bebidas o platos listos para el consumo o para calentar.

En su mayor parte están diseñados y envasados para el consumo inmediato.

Pueden consumirse en la calle, en sitios de comidas para llevar, en el lugar de trabajo. Se almacenan y transportan fácilmente, no requieren vajilla ni utensilios.

Los productos ultraprocesados son productos de marca de empresas multinacionales, que compran o producen los ingredientes industriales a un costo muy bajo.

La Organización Panamericana de la Salud en el 2014 describe en un plan de acción que los alimentos con aditivos alimentarios conducen al aumento de peso, a la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles.

La OMS, la FAO y el World Cancer Research Fund coinciden en que los factores más importantes que promueven las enfermedades mencionadas son:

  • Consumo elevado de productos de bajo valor nutricional y contenido alto de azúcar, grasa y sal, como los “snacks” y la comida rápida salados o azucarados.
  • La ingesta habitual de bebidas azucaradas, y
  • La insuficiente actividad física.

Los snacks, la comida rápida y las bebidas son ultraprocesados, no son nutricionalmente equilibrados, presentan un elevado contenido energético y además, es muy probable que sean la principal causa del aumento de peso y las enfermedades crónicas.

Estudios que examinan el efecto de los productos ultraprocesados sobre la obesidad y las enfermedades no transmisibles crónicas proveen resultados similares.

El mayor consumo de productos ultraprocesados se asocia con dislipidemia en los niños  con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico en los adolescentes y de obesidad en los adultos en Brasil.

La evidencia científica en los Estados Unidos muestra que el consumo de diversos productos ultraprocesados como papas fritas, carnes procesadas, galletas, pan blanco, caramelos y postres; bebidas azucaradas se asocia con el aumento de peso en los adultos.

En Europa, EEUU y en otros de ingresos altos y desarrollo económico, hay un incremento de las ventas de comida rápida.

Los resultados del plan de la OPS y las recomendaciones para América podrían ser las guías para que estos alimentos no sigan siendo consumidos o limitados.

Se recomienda los lineamientos de una alimentación saludable, basada en comidas elaboradas con alimentos sin procesar o mínimamente procesados y preparadas con ingredientes culinarios que brindan salud y bienestar, beneficios mentales y sociales.