Diabetes insulinodependientes: Pastillas como reemplazo de la jeringa

Un estudio científico de la Universidad de Harvard publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences, crean una píldora y realizaron las pruebas en animales, aún no en humanos. La noticia es que esta situación podría poner fin a las molestias de las inyecciones que hasta ahora necesitan las personas con diabetes tipo 1.

La OMS califica esta enfermedad de “pandemia global”, que afecta a más de 400 millones de personas en todo el planeta, en todos sus tipos de diabetes.

Millones de diabéticos insulinodependientes además de lograr aprender a alimentarse adecuadamente de acuerdo a la cantidad de UI de Insulina, de incorporar la actividad física, La única opción es que deben inyectarse insulina con agujas de una, dos o hasta cuatro veces al día.

El hallazgo no es insignificante ya que esta enfermedad afecta al 30 % de las mujeres de entre 61 y 74 años y, a partir de esta edad, la cifra se eleva al 41,3 %.

La pastilla oral de insulina puede mejorar la calidad de vida de millones de personas que sufren diabetes tipo 1 en el mundo.

La pastilla podría también calmar muchos de los efectos secundarios de la enfermedad, especialmente en aquellos que tengan aprensión a las agujas. Los expertos, señalan que el control glucémico deficiente puede conducir a complicaciones graves de salud.

Esta fórmula permitiría a los diabéticos conservar sin peligro las cápsulas en casa durante unos dos meses a temperatura ambiente.

La Sociedad Española de Diabetes ha creado un test para comprobar si una persona puede padecer o no diabetes tipo 2 en los próximos diez años. Muchos diabéticos llegan tarde al diagnóstico ya que es una enfermedad silenciosa.

El tipo más común del que, según la OMS, se podrían prevenir el 70 % de los casos es la diabetes mellitus tipo 2.

Uno de los síntomas clásicos de la diabetes es el  mayor deseo de orinar: poliuria, esto hará que la sangre contenga una alta concentración de azúcares y como consecuencia se busca tomar líquidos para eliminar ese exceso.

En el cuerpo del diabético no tratado, hay un trabajo excesivo renal que provoca una mayor cantidad de orina y con más frecuencia.

Otras señal es el aumento de la sed , esto se da para compensar el líquido expulsado a través de la orina, una pérdida de peso, cansancio, así como el hormigueo de los pies y extremidades.